Carta abierta. "Me están matando"



"Me llaman cultura. Tengo muchas ramas que lucen a través de mi nombre: literatura, pintura, cine, teatro y música, entre otras muchas.

Pero me están matando.

Es verdad que en los tiempos que corren estoy sufriendo muchos latigazos. Es verdad que mi memoria a corto plazo no recuerda un maltrato tan serio hacia todas mis ramas, que hacen que la sociedad y la vida en general sea un poco más liviana, más humana.

Pero me están matando

La música, es cultura en máxima potencia. Desde las obras de Verdi hasta la canción del músico callejero, es cultura. Es vida a través de notas, es sentimiento envuelto en estribillos, es la verdad de quien escribe a través del sonido de un instrumento.

Pero me están matando

Hace ya unos años se viene haciendo negocio de la música. Es lógico, hay gente que solo vive por y para ella y eso me parece realmente una gesta digna de ser cantada por cualquier juglar.

Pero me están matando

Hace ya también unos años que todo esto fue demasiado lejos. Se empezó a hacer música por ganar dinero y no por el hecho de amarla. La música empezó a degenerar en mediocridad, en contenido vulgar y de mal gusto (que para gustos los colores, pero que se venda como música discos que tienen letras homófobas, machistas o racistas se aleja muy mucho de lo que la cultura lleva queriendo transmitir a lo largo de la historia)

Y me están matando

A los músicos no se les considera trabajadores. Al igual que un abogado no regala sus servicios, el músico no regala su obra. Muchas instituciones y empresas privadas no pagan a las bandas noveles por dar conciertos. Por hacer su trabajo. Por enseñar su obra, que les ha llevado tal vez años en elaborar y que ha salido de las entrañas de la ilusión y las ganas. Todo eso no se reconoce.

Y me están matando

Me matan porque me intentan convertir en dinero. Me matan porque me han intentado convertir en un negocio. Porque intentan callar la boca de los que me defienden, poniendo trabas a mi difusión (como la ley de descargas pirata o la prohibición de la música callejera)

Pero Neruda dijo "podrán cortas las flores pero no podrán detener la primavera". Con la música pasa lo mismo. Podrán poner mordazas, podrán poner impedimentos y podrán poner piedras en el camino. Pero mientras haya una guitarra sonando, un sentimiento aflorando en forma de canción y una lágrima cayendo de emoción por una voz, podrán intentar matarme pero nunca me podrán callar"




Clau Cristóbal.


Clau Cristobal

Colaborador/a en The Rock Machine